>
Apoyando la construcción del Poder Popular

Category: Empresas de Propiedad Social

Caracas: Rutas comunales llegan a zonas olvidadas

Credito: El Parroquiano

Credito: CiudadCCS

20/09/11.- Hace un mes y 20 días comenzó a funcionar la Ruta Comunal Luisa Cáceres de Arismendi. Este lapso lo lleva contadito Mary Medina, vocera de la comunidad, quien recuerda claramente que el 30 de julio, a las 11 de la noche, recibió una llamada del Ministerio de las Comuna y Protección Social informándoles que podían ir a retirar los vehículos, y el primero de agosto alistó a los brigadistas (conductores) para irlos a buscar.

Pensando principalmente en la gente que vive en la parte alta de los barrios, y que pasa las de Caín a la hora de esperar el transporte público porque después de las 7 de la noche no prestan el servicio, o simplemente llegan hasta la parada de abajo, es decir, no cubren la ruta completa, la Comuna en construcción Luisa Cáceres de Arismendi ideó el recorrido.

Las unidades tienen su parada en la salida del Metro de Carapita. De allí recorren la avenida principal de Carapita hasta llegar al hospital José Baldó, El Algodonal. Otra ruta es desde Carapita-El Bicentenario y Valle Azul.

Llegar a los sectores olvidados desde hace años por las líneas del transporte público es lo que están haciendo con las 10 unidades que les entregó el Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social.

Un ejemplo es el recorrido por las instalaciones internas del hospital El Algodonal, por la zona conocida como “Divisiones”, donde el transporte público no llega.

“Estamos beneficiando a los pacientes que van a la emergencia de este centro de salud, quienes se veían obligados a pagar un taxi o llamar a un familiar para que los vinieran a buscar en vista de que el transporte público después de las 4:30 no se consigue”.

Esta Ruta Comunal comienza a prestar servicio a las 6 am y finaliza a las 10: pm. Cobran BsF 2,50.

Una de sus ventajas, que agradecen los usuarios como Carmen Rodríguez, es que no hay que esperar que se llene el jeep. Cuenta que con cuatro pasajeros, arrancan. En total los vehículos tienen una capacidad de 13 puestos.

COLABORANDO, COLABORANDO

Aunque la ruta se ha ganado sus adeptos, también tiene quien la adversa.

Luis Laregui, quien tiene la responsabilidad de manejar una de las unidades, comenta que al principio la cosa fue un poco fuerte, “pero poco a poco vamos mejorando”. Él se refiere a que los conductores de las líneas del transporte público, le lanzaban el vehículo encima. “Usted se imagina lo que es eso. Teníamos que esquivar esos carros grandes, pero todo pasa, y eso ya pasó”.

Hizo falta que la comunidad organizada llamara a una reunión a los transportistas para que cambiaran su actitud.

“Por lo demás, le puedo decir que los pasajeros están muy agradecidos porque estamos llegando hasta sectores que no tenían transporte público, como El Sifón”.

Luis está convencido de que la idea es colaborar con todos. “Esta mañana (ayer) se montó un niño que iba a la escuela y me dijo que no tenía dinero, que si le podía dar la cola; y le dije, súbete”.

Otro que da fe de que el trato de los transportistas públicos hacia ellos no ha sido el mejor es Giusti Trejo. Los conductores de otras líneas “nos decían invasores de ruta. Pero todo va a solucionarse porque nos estamos reuniendo con ellos”.

Pero los inconvenientes con los transportistas han ido más allá, al punto que se comenzó a cubrir la ruta Bicentenario-Las Delicias, y hubo que suspenderla.

“Tenemos que recordar que la Ruta Comunal surge por el mal servicio que prestan algunos transportistas, y que se niegan a llegar a lo más alto del cerro, y guardan sus carros temprano”.

La Comuna Luisa Cáceres de Arismendi organizó reuniones con los conductores para lograr acuerdos que le permitan seguir extendiendo el servicio a otras rutas, en vista de que se trata de ayudar al ciudadano de a pie, que vive en las zonas más alejadas de las vías principales.

DIVIDENDOS

A diario cada vehículo realiza entre 12 y 15 viajes. De lo que se produce, 60% se queda en la Comuna y el 40% corresponde al pago que se le hace a los brigadistas, dijo Mary.

Más adelante, cuando se establezcan el resto de las rutas, los conductores tendrán un sueldo y el ticket alimentación.

El dinero que recibe la comuna se invierte cancelando el sueldo a un fiscal que opera en la estación del Metro Carapita.

“Vamos a comprar varios GPS, para aplicar contraloría social. Nos permitirá determinar dónde se encuentra la unidad. También, empleamos los recursos en el mantenimiento de los vehículos y, en un futuro cercano, analizaremos las deficiencias de las comunidades para ver en cuáles proyectos podemos reinvertir el dinero”.

Esta comuna está integrada por 26 consejos comunales que cubre la poligonal San José, Las Velitas, El Algodonal.

Eslabón para el autogobierno

Las rutas comunales constituyen un eslabón fundamental para el autogobierno en las comunidades, pues son los vecinos los dueños y quienes deben conformar la Empresa de Propiedad Social (EPS). Es un proyecto puesto en práctica en este proceso revolucionario que ha fortalecido el Poder Popular.

Al recibir los transportes para el uso colectivo de este medio de producción de carácter social, se conformarán brigadas de trabajo y tienen su

figura jurídica dentro de la Ley del Sistema Económico Comunal.

Los voceros, quienes representan a su comuna o consejo comunal, han sido capacitados en lo que se refiere a la empresa de propiedad social directa comunal, la Ley del Sistema Económico Comunal y el Modelo de Gestión Propia de Financiamiento de Vehículos. Esto con la ayuda del Fondo de Desarrollo Microfinanciero (Fondemi), la Misión Che Guevara, Taquillas Únicas de Registro y el Viceministerio de Economía Comunal.

En agosto pasado, el Gobierno entregó 1.632 unidades para conformar las rutas comunales.

TIBISAY PÉREZ/CIUDAD CCS